Trabajadora de local de comida rápida debio ser testeada al presentar síntomas, tras un contacto estrecho con un familiar con COVID-19. La gerenta se negó a informar a sus empleados .

El padre, la hermana y la sobrina de una colaboradora de la cadena de comidas rapidas  ubicado en la rotonda, dieron positivo de COVID-19, siendo que el hombre se encuentra internado y entubado, en estado delicado en la clínica Delta de nuestra Ciudad.

 

Al presentar sintomas, la joven fue testeada y se esperan los resultados y a su vez se solicita que el local tome medidas al haber tenido contacto con otros colaboradores por la utilización de ropa y utensilios en común.

 

El aviso al resto del personal lo dio la joven mediante  un grupo de whatsapp  para alertar sobre la situación ya que se encuentra trabajando de manera normal, aún sin aislar a la empleada.

 

Se conoció que entre los síntomas que presenta  presenta, manifiesta perdida del gusto y olfato, pero aún se espera el resultado del hisopado.

 

“Nuestra jefa del local se entera que ella nos había comunicado su situacion, y la llama diciéndole que fue innecesario avisar a sus compañeros porque era generar miedo, que no nos tendría que haber dicho nada porque para ellos (la compañía) no es caso sospechoso, (palabras textuales de la gerente) pero para el ministerio de Salud si lo es” declaró otra trabajadora.