Carolina, una adolescente de 14 años que vive en Campana, no quiso quedarse afuera del fenómeno en que se transformó la red social Tik Tok y, casi como un juego, subió a la app un primer video en donde ella realiza el desafío de bailar el tema Laxed[Siren Beat], ya que, entre tantas cosas que le gustan, ama bailar.

 

Sin embargo Caro no dimensionó todos los riesgos que puede implicar exponerse a una vidriera tan grande y en la que es tan fácil agredir: con las primeras reproducciones de ese post aparecieron los comentarios que se burlaban una y otra vez de las condiciones de la casa en la que vive y su forma de actuar, sin saber Carolina tiene hipoacusia y que su familia debió reconstruir como pudo su casa de un terrible incendio meses atrás.
Jéssica Mansur, la hermana mayor de Caro, se encarga de contar la historia de la adolescente y de cómo terminó por viralizarse a partir de las agresiones de las que fue víctima. Jessica relató que todo comenzó hace casi una semana, cuando Caro descargó la app Tik Tok en el celular de Marisa, su mamá, y se puso a jugar con la plataforma. Hora más tarde, Marisa le pidió a Jessica entre lágrimas que por favor revisara su celular, porque no paraba de recibir insultos y agresiones y no entendía por qué.
Jessica comenzó a indagar y descubrió que Carolina habían estado divirtiéndose con el dispositivo y generó una cuenta en Tik Tok. En ese perfil fue que la nena de 14 años compartió su primer posteo, el que fue blanco de tantos insultos. “Yo no entiendo mucho pero cuando entré a ver qué había compartido casi muero con los mensajes que le habían escrito”, relató la hermana de la adolescente, y agregó en un intento de explicar algo que no debe ser explicado: “Caro tiene retraso madurativo e hipoacusia neurosensorial severa bilateral. Si ella no pudo bailar al compás del tema es porque no puede escuchar”.
Tras comprender un poco mejor la situación, la indignación fue ganando terreno. Tanto Jessica como su pareja y su hermano decidieron aclarar la situación y defender a la nena de la catarata de agravios. Por suerte, y por la rápida intervención de su familia, Caro no alcanzó a entrar en contacto con los insultos: “¿Te imaginás si veía esos comentarios? Ahora estaría deprimida”, confiesa Jessica.
Sin embargo, la preocupación por la discriminación de la que fue víctima su hermana está a flor de piel: “¿Acaso para tener una cuenta en Tik Tok tenés que ser rico? Porque si no agrada tu apariencia te insultan, te discriminan”.
Y aunque reconoce que la situación los tomó por sorpresa y los desbordó, también aclara que no quieren cortar la creatividad y la expresividad de Caro. Tras tomar repercusión la situación, gente solidaria le donó un nuevo celular para que no “pare de hacer lo que hace”.
Así ahora con la supervisión de la familia la chica de 14 años se dedica a realizar videos cortos para sus miles y miles de seguidores: “Le damos las gracias a todos por las muestras de afecto y la ayuda, pero también procuramos que no entre en contacto con las agresiones”, detalla su hermana mayor.
Ella está feliz al ver tantos likes y tantos comentarios positivos. Quiere saber qué dicen los mensajes y se pone contenta con las muestras de afecto. Ahora está más motivada para hacer contenidos, pero tenemos que ser muy cuidadosos de lo que hace porque es impresionante la viralidad que tomó la situación”, concluye.
El video de la discriminación actualmente tiene más de 5 millones de reproducciones y casi 500 mil likes. Su cuenta goza con 348 mil seguidores y en total acumula 1,3 millones de likes, todo conseguido en solo 10 días. Es una cifra importante y que quienes la insultaron no pueden sino mirarla de lejos.

La historia que trasciende el viral

Uno de los blancos de las agresiones en el video de Caro fue el estado de la casa y las condiciones en las que la adolescente vive en la vivienda junto a su madre. Esto se debe a que –según lo relató Jessica- a fines de 2019 la vivienda se incendió y prácticamente perdieron todo: “Antes de las fiestas a mi mamá se le prendió fuego la casa. Las llamas empezaron por una garrafa y después agarró una moto. No sé si fue por el combustible o qué, pero en cinco minutos se quedaron sin un lugar dónde vivir”.
Con el paso de los días tanto Marisa como Caro regresaron a la vivienda y, con ayuda del municipio y manos solidarias, pudieron techar nuevamente el lugar. Luego, la propia mamá de Caro tuvo que limpiar, revocar y dejar en condiciones habitables las paredes de la casa, ya que tras varias semanas del siniestro aún se respiraba olor a humo en su interior.
Ahora, con el frío y el invierno acercándose, ambas necesitan colocarle un aislante, debido a que lo que se quemó fue el machimbre que luego se lo reemplazó por chapas y membrana.
Quienes quieran ayudar a Carolina  pueden contactar a Jessica a través de su perfil de Instagram o a través de un grupo de usuarios de Tik Tok, que se unieron para gestionar y garantizar que la movida solidaria que despertó la adolescente que conquistó al país llegue a buenas manos. Los usuarios que concentran la ayuda son  @lamrquesa880, @gustavosfalazar, @cara.tapaa y @somoslavozdecaro
Cabe aclarar que las cuentas de contacto que se publican en esta nota son las únicas habilitadas por la familia, debido a que aparecieron perfiles falsos que intentaron captar la ayuda destinada a la familia.
Fuente: Los Andes